La pizza suprema es la pizza “con todo”: lleva pepperoni, carne molida o salchicha italiana, pimiento verde, cebolla, champiñones y aceitunas negras sobre salsa de tomate y queso mozzarella. Popularizada por las grandes cadenas de pizzerías, es la combinación equilibrada de carnes y vegetales más pedida del mundo. Para hacerla en casa se prepara una masa con 500 g de harina, se cubre con salsa, 250 g de mozzarella y los seis ingredientes clásicos, y se hornea a 250°C durante 12-15 minutos. Rinde 8 porciones de unas 290 calorías cada una.
Pizza Suprema Casera: la Receta Definitiva para que te Quede Mejor que la de Cualquier Cadena
Hay pizzas de un solo ingrediente que presumen de pureza, y luego está la pizza suprema: la generosa, la democrática, la que no obliga a elegir entre carne o vegetales porque lo trae todo. Pepperoni, carne, pimiento, cebolla, champiñones y aceitunas conviviendo sobre un mar de mozzarella fundida. Por algo es, año tras año, una de las pizzas más pedidas del planeta.
La buena noticia: hacerla en casa no solo es posible, sino que bien hecha supera a la de cualquier cadena — más ingredientes, mejor queso, masa recién horneada y a una fracción del precio. En esta guía completa encontrarás qué lleva exactamente una pizza suprema, la receta de la masa perfecta (con opción rápida y opción de fermentación lenta), el orden correcto de los ingredientes (sí, el orden importa), los tiempos y temperaturas exactos, las calorías, los errores típicos del pizzero casero y las preguntas más buscadas en Google sobre esta pizza. Enciende el horno, que empezamos.
¿Qué es la pizza suprema y qué lleva?
La pizza suprema (en inglés supreme pizza) es un estilo de pizza americana caracterizado por combinar carnes y vegetales en una sola pizza. Aunque cada pizzería tiene su versión, la fórmula clásica que popularizaron las grandes cadenas estadounidenses —y que el mundo entero adoptó— lleva seis ingredientes sobre la base de salsa y queso:
- Pepperoni en rodajas
- Salchicha italiana o carne molida sazonada
- Pimiento verde en tiras o cubos
- Cebolla en pluma o cubos
- Champiñones laminados
- Aceitunas negras en rodajas
El nombre “suprema” hace referencia justamente a esa idea de pizza superior o completa: la que lleva “de todo un poco” en equilibrio. No confundir con la “pizza especial de la casa” que en muchos países agrega jamón y piña, ni con la “meat lovers” (solo carnes): la suprema se define por el balance mitad carnes, mitad vegetales, que es precisamente lo que la hace tan adictiva — cada mordisco combina lo jugoso, lo crocante, lo salado y lo fresco.
Ingredientes para la pizza suprema casera (1 pizza familiar, 8 porciones)

Para la masa (o usa 600 g de masa comprada):
- 500 g de harina de trigo (idealmente de fuerza o “para pan”; la común todo uso también funciona)
- 325 ml de agua tibia (65% de hidratación: masa manejable y aireada)
- 7 g de levadura seca instantánea (1 sobre) o 20 g de levadura fresca
- 10 g de sal (2 cucharaditas)
- 1 cucharadita de azúcar (alimenta la levadura y ayuda al dorado)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
Para la salsa:
- 200 g de tomate triturado natural (o passata)
- 1 diente de ajo rallado
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal y una pizca de azúcar (corrige la acidez del tomate)
Para la cobertura suprema:
- 250 g de queso mozzarella rallado (mozzarella de baja humedad, la de bloque: funde mejor en pizza que la fresca)
- 80 g de pepperoni en rodajas (unas 20-25 rodajas)
- 150 g de salchicha italiana desmenuzada o carne molida sazonada con sal, pimienta y una pizca de orégano
- ½ pimiento verde en tiras finas o cubos
- ½ cebolla morada o blanca en pluma fina
- 100 g de champiñones frescos laminados
- 50 g de aceitunas negras en rodajas
- Opcional: una pizca de hojuelas de chile y orégano extra al salir del horno
Cómo hacer pizza suprema paso a paso
Paso 1: Prepara la masa (10 minutos + reposo)
Mezcla la harina con la levadura y el azúcar. Agrega el agua tibia y comienza a integrar; a mitad de amasado incorpora la sal y el aceite. Amasa 8-10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica que se despegue de las manos (o 5 minutos en batidora con gancho). Forma una bola, úntala con unas gotas de aceite, tápala y déjala reposar en un lugar cálido 1 hora o hasta que doble su tamaño.
💡 Versión pro con fermentación lenta: usa solo 2 g de levadura y deja la masa tapada en la refrigeradora de 24 a 48 horas. La diferencia en sabor y textura es abismal — es el secreto número uno de las buenas pizzerías. Sácala 1 hora antes de usarla.
Paso 2: Precocina la carne (el paso que casi todos se saltan)
Mientras la masa reposa, dora la salchicha desmenuzada o la carne molida en una sartén hasta que esté cocida y ligeramente crujiente, y escúrrela sobre papel absorbente. Este paso es innegociable por dos razones: la carne cruda no alcanza a cocinarse bien en los 12-15 minutos del horneado, y su grasa soltada encharcaría la pizza. Los vegetales, en cambio, van crudos: el horno los deja en el punto perfecto.
Paso 3: Prepara la salsa (5 minutos, sin cocción)
Mezcla el tomate triturado con el ajo rallado, el orégano, el aceite, la sal y la pizca de azúcar. No la cocines: la salsa cruda se termina de cocinar en el horno y conserva un sabor a tomate más fresco y vivo — así lo hacen las pizzerías napolitanas. Lista en 2 minutos.
Paso 4: Estira la masa y precalienta a tope
Precalienta el horno a su temperatura máxima (250°C o más) durante al menos 20 minutos, con la bandeja o piedra de hornear adentro: una superficie ya caliente es el truco casero para una base crujiente. Estira la masa sobre una superficie enharinada con las manos, desde el centro hacia afuera, dejando el borde ligeramente más grueso (será el borde inflado y aireado). Diámetro objetivo: 35-40 cm. Evita el rodillo si puedes: aplasta las burbujas de aire que dan vida al borde.
Paso 5: Arma la pizza en el orden correcto
El orden de los ingredientes en una suprema importa más de lo que parece. La secuencia correcta:
- Salsa: 4-5 cucharadas extendidas en espiral, dejando 2 cm de borde libre. Menos es más: el exceso de salsa humedece la masa.
- Mozzarella: repartida de forma pareja, también respetando el borde.
- Pepperoni y carne: distribuidos sobre el queso — así el pepperoni dora y riza sus bordes (el famoso “cup and char”).
- Vegetales: pimiento, cebolla y champiñones repartidos con equilibrio, sin amontonar.
- Aceitunas al final, coronando el conjunto.
La regla de oro suprema: resiste la tentación de sobrecargar. La suprema lleva muchos ingredientes en variedad, no en cantidad — una capa fina y pareja de cada uno. La pizza sobrecargada sale cruda en el centro, aguada y con la base blanda.
Paso 6: Hornea 12-15 minutos
Desliza la pizza (con su papel de horno) sobre la bandeja o piedra ya caliente, en la parte baja del horno los primeros 8 minutos (base crujiente) y luego sube a la parte media-alta hasta completar 12-15 minutos, cuando el borde esté dorado, el queso burbujeante con puntos tostados y los bordes del pepperoni rizados. Si tu horno tiene ventilador, úsalo los últimos minutos para el dorado final.
Paso 7: El minuto de reposo y el toque final
Saca la pizza y déjala reposar 2 minutos sobre una rejilla (no sobre superficie plana: el vapor ablandaría la base que tanto te costó). Espolvorea orégano fresco y, si te gusta el punto picante, hojuelas de chile. Corta en 8 y sirve inmediatamente, que la suprema no espera a nadie.
¿Cuántas calorías tiene la pizza suprema?
Una porción de esta pizza suprema casera (⅛ de la pizza familiar) aporta aproximadamente 290 calorías:
| Nutriente | Por porción (⅛ de pizza) |
|---|---|
| Calorías | 290 kcal |
| Carbohidratos | 32 g |
| Proteínas | 13 g |
| Grasas totales | 12 g |
| Fibra | 2 g |
| Sodio | 620 mg |
Dato interesante: la versión casera es notablemente más ligera que la de cadena — una porción equivalente de suprema de pizzería comercial ronda las 330-380 kcal por el exceso de queso, aceites y el borde relleno. Además, gracias a sus vegetales, la suprema es de las pizzas con mejor perfil nutricional: más fibra, más micronutrientes y más saciedad que una de solo queso o solo carnes. Para una versión más ligera (~240 kcal por porción): reduce el queso a 180 g, duplica los vegetales y usa pechuga de pollo desmenuzada en lugar de salchicha.
Otras personas también preguntan
¿Qué lleva la pizza suprema de Pizza Hut?
La suprema clásica de Pizza Hut lleva pepperoni, carne de res sazonada, cerdo o salchicha, pimiento verde, cebolla y champiñones sobre salsa de tomate y mozzarella (las aceitunas varían según el país). La “Super Suprema” agrega jamón y aceitunas negras a la fórmula. Cada cadena tiene su variante — Domino’s la llama “ExtravaganZZa” en algunos mercados — pero todas giran alrededor de la misma idea: carnes + vegetales en equilibrio.
¿Cuál es la diferencia entre pizza suprema y pizza mexicana?
Comparten estructura pero cambian el acento. La suprema es de tradición americana: pepperoni, salchicha italiana, champiñones, pimiento, cebolla y aceitunas. La pizza mexicana sustituye las carnes por chorizo mexicano o carne al pastor, agrega jalapeños en lugar de (o además de) pimiento, y a menudo suma frijoles, elote o aguacate. En resumen: misma filosofía de “pizza completa”, diferente pasaporte de sabores.
¿Los vegetales de la pizza se ponen crudos o cocidos?
En una pizza que se hornea a alta temperatura (250°C, 12-15 minutos), el pimiento, la cebolla y los champiñones van crudos: el horno los cocina al punto justo, tiernos pero con textura. Solo hay dos excepciones: las carnes crudas (salchicha, carne molida) siempre se precocinan, y si horneas a baja temperatura o con muchísima carga de ingredientes, un salteado rápido de los champiñones evita que suelten agua sobre la pizza.
¿Qué queso es mejor para la pizza suprema?
Mozzarella de baja humedad (la de bloque o rallada, no la fresca en bola) es la reina: funde parejo, hace hebra y no suelta agua. La mezcla profesional que usan muchas pizzerías: 80% mozzarella + 20% de un queso con carácter (provolone, gouda o un toque de parmesano) para profundizar el sabor. La mozzarella fresca de búfala, deliciosa en una margarita, en una suprema cargada de ingredientes libera demasiada humedad.
¿A qué temperatura se hornea la pizza en horno de casa?
A la máxima que dé tu horno: 250°C es el estándar doméstico ideal (los hornos de pizzería trabajan a 350-450°C). Las claves para compensar un horno casero: precalentar mínimo 20 minutos con la bandeja o piedra adentro, hornear la pizza directamente sobre esa superficie caliente y empezar en la parte baja del horno. Con esos tres trucos, una pizza casera alcanza un piso crujiente muy cercano al profesional en 12-15 minutos.
¿Puedo hacer la masa de pizza el día anterior?
Sí, y deberías: la fermentación lenta en frío (24-72 horas en la refrigeradora, con poca levadura) desarrolla un sabor complejo, una textura más ligera y una digestibilidad muy superior a la masa exprés de 1 hora. Es el secreto mejor guardado y más barato de la buena pizza. Guarda la masa en un recipiente aceitado y tapado, y sácala 1 hora antes de estirarla para que pierda el frío.
Trucos de pizzero para una suprema de nivel profesional
- Piedra, acero o bandeja invertida: si no tienes piedra para pizza, precalienta una bandeja de horno puesta al revés — la superficie lisa y caliente imita el suelo del horno de pizzería.
- Pepperoni sobre el queso, siempre: expuesto al calor directo, dora, suelta su aceite especiado sobre la pizza y riza los bordes. Debajo del queso queda pálido y triste.
- Cebolla en pluma fina: cortada gruesa llega crujiente-cruda al final del horneado; en pluma fina carameliza. Detalle pequeño, diferencia enorme.
- Seca los champiñones: lámina fina y, si están muy húmedos, un golpe de papel absorbente. Son el ingrediente que más agua puede soltar.
- El borde se pinta: un pincel de aceite de oliva (o mantequilla con ajo para el estilo cadena) sobre el borde antes de hornear da ese dorado brillante irresistible.
- No abras el horno los primeros 8 minutos: cada apertura desploma la temperatura 20-30 grados y alarga la cocción a costa de la textura.
- ¿Sobró pizza? Recaliéntala en sartén: 3-4 minutos a fuego medio con tapa. Base crujiente y queso fundido de nuevo — el microondas, en cambio, la convierte en chicle.
- Congela porciones de masa: esta receta de masa se puede triplicar; congela bolas individuales ya fermentadas y tendrás pizza suprema casera en 30 minutos cualquier día de la semana.
Ingredients
- Para la masa (o usa 600 g de masa comprada):
- 500 g de harina de trigo (idealmente de fuerza o "para pan"; la común todo uso también funciona)
- 325 ml de agua tibia (65% de hidratación: masa manejable y aireada)
- 7 g de levadura seca instantánea (1 sobre) o 20 g de levadura fresca
- 10 g de sal (2 cucharaditas)
- 1 cucharadita de azúcar (alimenta la levadura y ayuda al dorado)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Para la salsa:
- 200 g de tomate triturado natural (o passata)
- 1 diente de ajo rallado
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal y una pizca de azúcar (corrige la acidez del tomate)
- Para la cobertura suprema:
- 250 g de queso mozzarella rallado (mozzarella de baja humedad, la de bloque: funde mejor en pizza que la fresca)
- 80 g de pepperoni en rodajas (unas 20-25 rodajas)
- 150 g de salchicha italiana desmenuzada o carne molida sazonada con sal, pimienta y una pizca de orégano
- ½ pimiento verde en tiras finas o cubos
- ½ cebolla morada o blanca en pluma fina
- 100 g de champiñones frescos laminados
- 50 g de aceitunas negras en rodajas
- Opcional: una pizca de hojuelas de chile y orégano extra al salir del horno
Instructions
Cómo hacer pizza suprema paso a paso
Paso 1: Prepara la masa (10 minutos + reposo)
Mezcla la harina con la levadura y el azúcar. Agrega el agua tibia y comienza a integrar; a mitad de amasado incorpora la sal y el aceite. Amasa 8-10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica que se despegue de las manos (o 5 minutos en batidora con gancho). Forma una bola, úntala con unas gotas de aceite, tápala y déjala reposar en un lugar cálido 1 hora o hasta que doble su tamaño.
💡 Versión pro con fermentación lenta: usa solo 2 g de levadura y deja la masa tapada en la refrigeradora de 24 a 48 horas. La diferencia en sabor y textura es abismal — es el secreto número uno de las buenas pizzerías. Sácala 1 hora antes de usarla.
Paso 2: Precocina la carne (el paso que casi todos se saltan)
Mientras la masa reposa, dora la salchicha desmenuzada o la carne molida en una sartén hasta que esté cocida y ligeramente crujiente, y escúrrela sobre papel absorbente. Este paso es innegociable por dos razones: la carne cruda no alcanza a cocinarse bien en los 12-15 minutos del horneado, y su grasa soltada encharcaría la pizza. Los vegetales, en cambio, van crudos: el horno los deja en el punto perfecto.
Paso 3: Prepara la salsa (5 minutos, sin cocción)
Mezcla el tomate triturado con el ajo rallado, el orégano, el aceite, la sal y la pizca de azúcar. No la cocines: la salsa cruda se termina de cocinar en el horno y conserva un sabor a tomate más fresco y vivo — así lo hacen las pizzerías napolitanas. Lista en 2 minutos.
Paso 4: Estira la masa y precalienta a tope
Precalienta el horno a su temperatura máxima (250°C o más) durante al menos 20 minutos, con la bandeja o piedra de hornear adentro: una superficie ya caliente es el truco casero para una base crujiente. Estira la masa sobre una superficie enharinada con las manos, desde el centro hacia afuera, dejando el borde ligeramente más grueso (será el borde inflado y aireado). Diámetro objetivo: 35-40 cm. Evita el rodillo si puedes: aplasta las burbujas de aire que dan vida al borde.
Paso 5: Arma la pizza en el orden correcto
El orden de los ingredientes en una suprema importa más de lo que parece. La secuencia correcta:
- Salsa: 4-5 cucharadas extendidas en espiral, dejando 2 cm de borde libre. Menos es más: el exceso de salsa humedece la masa.
- Mozzarella: repartida de forma pareja, también respetando el borde.
- Pepperoni y carne: distribuidos sobre el queso — así el pepperoni dora y riza sus bordes (el famoso "cup and char").
- Vegetales: pimiento, cebolla y champiñones repartidos con equilibrio, sin amontonar.
- Aceitunas al final, coronando el conjunto.
La regla de oro suprema: resiste la tentación de sobrecargar. La suprema lleva muchos ingredientes en variedad, no en cantidad — una capa fina y pareja de cada uno. La pizza sobrecargada sale cruda en el centro, aguada y con la base blanda.
Paso 6: Hornea 12-15 minutos
Desliza la pizza (con su papel de horno) sobre la bandeja o piedra ya caliente, en la parte baja del horno los primeros 8 minutos (base crujiente) y luego sube a la parte media-alta hasta completar 12-15 minutos, cuando el borde esté dorado, el queso burbujeante con puntos tostados y los bordes del pepperoni rizados. Si tu horno tiene ventilador, úsalo los últimos minutos para el dorado final.
Paso 7: El minuto de reposo y el toque final
Saca la pizza y déjala reposar 2 minutos sobre una rejilla (no sobre superficie plana: el vapor ablandaría la base que tanto te costó). Espolvorea orégano fresco y, si te gusta el punto picante, hojuelas de chile. Corta en 8 y sir
Errores comunes al hacer pizza suprema casera
- Sobrecargar de ingredientes: el error definitorio de esta pizza. Variedad sí, montaña no. Capa fina y pareja de cada ingrediente o tendrás el centro crudo y aguado.
- Exceso de salsa: 4-5 cucharadas bastan para una familiar. Más salsa = masa mojada que nunca cruje.
- Poner la carne cruda: no se cocina a tiempo y suelta grasa sobre la pizza. Siempre precocida y escurrida.
- Horno tibio o sin precalentar: la pizza necesita el golpe de calor inicial. 250°C y 20 minutos de precalentamiento, sin negociación.
- Usar mozzarella fresca escurriendo suero: reserva la de búfala para la caprese; en la suprema, mozzarella de baja humedad.
- Estirar la masa recién salida de la refrigeradora: el frío la vuelve elástica y rebelde: se encoge una y otra vez. Una hora a temperatura ambiente y se estira sola.
- Cortarla al segundo de salir: esos 2 minutos de reposo en rejilla asientan el queso y evitan que los ingredientes se deslicen con el corte.
Preguntas frecuentes sobre la pizza suprema
¿Puedo cambiar o quitar ingredientes de la suprema?
Claro: la fórmula de seis es la clásica, pero tu cocina, tus reglas. Los intercambios más comunes: jamón por pepperoni (queda una “suprema suave” muy familiar), chorizo por salchicha italiana (versión latina deliciosa), pimiento rojo o amarillo por el verde (más dulzor), y aceitunas verdes por negras. El único consejo: mantén el equilibrio mitad carnes, mitad vegetales, que es el alma de la suprema.
¿Cómo hago la versión vegetariana de la pizza suprema?
Sustituye el pepperoni y la salchicha por más champiñones (mezcla variedades si puedes), tiras de pimiento rojo asado y trocitos de tomate deshidratado — que aportan la intensidad y el punto “carnoso” que dejan las carnes. Con maíz dulce y un toque de chile queda una “suprema veggie” que no extraña nada.
¿Puedo usar masa comprada o prehecha?
Sí: unos 600 g de masa de pizzería o supermercado equivalen a esta receta. Las bases precocidas también funcionan para una cena exprés (reduce el horneado a 8-10 minutos y vigila). Eso sí: cuando tengas 30 minutos libres, prueba la masa casera de esta receta — el salto de calidad te va a sorprender y el costo es una fracción.
¿Cuánto dura y cómo guardo la pizza suprema sobrante?
En la refrigeradora, 3 días en recipiente hermético o bien envuelta. Recalienta en sartén tapada (3-4 minutos) o en horno a 180°C (5-6 minutos); evita el microondas si aprecias la textura. También puedes congelar porciones ya horneadas hasta 2 meses: del congelador directo al horno a 180°C por 10 minutos.
¿Qué acompaña bien a la pizza suprema?
Como la suprema ya es un plato completo, los acompañamientos ligeros funcionan mejor: una ensalada verde con vinagreta (el contraste fresco perfecto), palitos de ajo si es noche de antojo total, y de beber, una gaseosa fría, cerveza o una limonada casera. Para el toque de pizzería: ají, salsa picante o miel picante (la combinación pepperoni + miel picante es tendencia mundial por una buena razón).
Conclusión: la pizza que tiene todo, hecha por ti
La pizza suprema es la prueba de que “con todo” y “bien hecha” pueden ir en la misma frase: una masa con buen reposo, salsa fresca sin cocinar, mozzarella de verdad, la carne precocida, los ingredientes en capa fina y un horno bien caliente. Seis reglas simples que convierten tu cocina en una pizzería que cobraría el triple por el mismo resultado.
Hazla una vez siguiendo el paso a paso y será tu nueva tradición de viernes, también puedes elegir la pizza kebab: masa que puedes dejar lista desde el jueves (o congelada de la vez anterior), ingredientes que se pican en 10 minutos y una pizza familiar humeante en la mesa por menos de lo que cuesta el delivery… y con más ingredientes arriba.
¿Ya elegiste tu día de pizza casera? Cuéntanos en los comentarios qué ingrediente extra le pondrías a tu suprema perfecta, y comparte esta receta con tu compañero oficial de noches de pizza.
